/ Reportajes / Seedlings

Seedlings

¿Hay algo más divertido para un niño que construir su propia cabaña? ¿Hay algo más emocionante que buscar tesoros en el campo? ¿Hay algo más didáctico que plantar semillas que después darán sus frutos?

 

Todo esto y mucho más es lo que ofrece el proyecto Seedlings impulsado por Karen Pluckrose, que busca fomentar la creatividad y la imaginación de los niños a través del contacto con la naturaleza.

Karen dejó su Londres natal y se trasladó a Menorca para trabajar en el proyecto British Council del colegio Sa Graduada de Mahón, donde estuvo ocho años enseñando su lengua materna a niños de a partir de tres años.

Tras ese periodo, decidió poner en marcha su propio proyecto educativo, basado en propiciar la conexión de los niños con el medio, dejándose guiar por sus inquietudes y fomentando su libertad y autonomía.

La docente británica encontró el lugar perfecto para iniciar su nueva andadura en una antigua boyera ubicada en la carretera de Sant Felip, en el término municipal de Es Castell.

Sin embargo, tuvo que dedicar dos años a adecentar el terreno y, mientras tanto, utilizó unas instalaciones municipales del Ayuntamiento de Es Castell para crear los llamados ‘playgroups’, de origen anglosajón, un espacio donde los niños se relacionan mientras los padres comparten experiencias y establecen vínculos sociales.

Fue en septiembre de 2017 cuando Seedlings dio el paso definitivo y comenzó la verdadera aventura de Karen, una aventura bien meditada, preparada y consciente. Su metodología se basa en fórmulas de aprendizaje como Montessori o Forest School y, un punto más a su favor es el idioma: los niños hablan con Karen principalmente en inglés.

El espacio cuenta con una zona cubierta, donde los niños comen, pintan y utilizan materiales reciclados para realizar construcciones. Además, hay una gran cocina al aire libre, un huerto donde aprenden a sembrar verduras y una zona dedicada al aprendizaje musical.

Los días de más viento y lluvia, los peques se pueden refugiar en el domo geodésico, una estructura de gran resistencia que forma una semiesfera y donde se respira tranquilidad y armonía. Allí pueden leer libros, meditar o jugar resguardados.

No obstante, la filosofía de Seedlings es que los niños aprendan a ser independientes y tengan la oportunidad de escoger la actividad que desean hacer en cada momento. ¿Quieren bailar bajo la lluvia? ¿Quieren jugar con el barro? ¿Quieren experimentar con el agua en pleno invierno? Aquí podrán hacerlo. No hace falta nada más que un buen abrigo, unas botas de agua y ropa cómoda que se pueda manchar.

El espacio está abierto los lunes y miércoles de 10.30 a 13 horas para bebés y niños de 0 a 3 años, que siempre tienen que estar acompañados por un adulto. Los sábados les toca el turno a los más mayores, los niños de entre 3 y 6 años, que ya se pueden quedar solos entre las 9.30 y las 13.30 horas.

Si queréis más información, podéis contactar con Karen en el 616164213.